Publicado el 15-07-2022

¿Has decidido dar un paso adelante y emprender ese negocio con el que llevas años soñando? ¿Un imprevisto te ha trastocado tus planes y desbarata la gestión de tu negocio o el equilibrio económico de tu hogar? Un microcrédito puede ser la solución a esos problemas (y muchos otros).

Los microcréditos son uno de los productos financieros pensados para fomentar la actividad laboral y cubrir imprevistos de cantidades más significativas que las cubiertas por un préstamos online rápido. 

¿Conoces los microcréditos? Veamos en qué consiste y qué tienes que tener en cuenta antes de pedir un microcrédito.

Fomentando el emprendimiento

Los microcréditos son cantidades de dinero que suelen conceder las entidades y los bancos para favorecer los inicios de una actividad laboral o para solventar imprevistos de cierta envergadura que necesitan ser resueltos de forma inmediata.

Podrás encontrar muchos y muy variados tipos de productos financieros. Desde tarjetas de crédito a créditos personales, créditos de consumo o créditos hipotecarios, el abanico es amplio y está orientado a diferentes finalidades. 

Si necesitas entre 10.000 y 25.000 euros y tu plan de negocio tiene visos de ser rentable, lo que necesitas es un microcrédito. 

Los microcréditos son préstamos de dinero rápido de cierta envergadura que constituyen una solución inmediata  a una necesidad de liquidez urgente, tanto para imprevistos como para emprendimiento. 

La solución a las necesidades de liquidez

Desde siempre, los microcréditos han constituido una solución a esos problemas de liquidez inmediata. Si bien son una respuesta efectiva, conviene tener en consideración ciertos aspectos para que no sea peor el remedio y la enfermedad. Te contamos qué tener en cuenta para pedir un microcrédito.

microcreditos

No es un préstamo rápido

Casa cosa, por su nombre. Aunque exista cierta confusión en ambos términos, un microcrédito no es un préstamo online rápido. Este último es un producto financiero de menor envergadura que normalmente oscila sobre los 300€.

Si bien el objetivo de ambos es un préstamo inmediato de dinero, las condiciones son muy diferentes. De entrada, para la solicitud de un microcrédito las entidades suelen exigir un proyecto de viabilidad que demuestre que hay posibilidades de contar con solvencia para la devolución del mismo y que se destina a un proyecto con posibilidades. 

Un negocio de éxito

Aunque no se exige un aval o una garantía para la concesión de microcréditos, las entidades son realistas en cuanto a la situación de muchos hogares. 

Un microcrédito, al igual que otro producto de financiación, debe devolverse. Tanto la cantidad solicitada como los intereses. De ahí que sea necesario contestar afirmativamente a dos preguntas fundamentales:

¿Está destinado a un proyecto viable?

¿Podrás devolverlo?

Si no contestas afirmativamente a estas preguntas, es mejor que busques otra alternativa de liquidez, ya que este vínculo económico podría ahogarte. 

Si vas a destinar un microcrédito a emprender, asegúrate de hacer un análisis de mercado adecuado, así como una evaluación del producto o servicio y una comparativa con la competencia. A mayor solidez del estudio de viabilidad, más posible es conseguir un microcrédito.

A menos cantidad, menos intereses

Los planes de negocio están presupuestados. En ellos vienen reflejados los gastos inherentes al emprendimiento. Ese es el presupuesto que debes solicitar al pedir un microcrédito.

Ceñirse a esa previsión y pedir la menor cuantía posible te asegurará la concesión del mismo y abonar un menor monto de intereses en la devolución. Ese dinero tiene una utilidad y pedir una cantidad mayor solo generará intereses innecesarios. 

Además, las entidades realizan sus propios análisis de costes y viabilidad. Cuando los importes no son coincidentes o el diferencial es excesivo, puede generar suspicacia y no ofrecer las condiciones de transparencia que se exigen. 

Los microcréditos no solo están basados en estudios de viabilidad, sino también en la confianza. Generar relaciones sólidas y transparentes favorecerá la adquisición de un microcrédito y la relación contractual con las entidades financieras desde el principio.

Microcréditos para perfiles de emprendimiento

Los microcréditos están pensados para ayudar al buen funcionamiento del flujo económico, de ahí que muchas entidades fomentan diferentes tipos de perfiles de emprendimiento. No dejes de analizar las ofertas de servicios de las entidades financieras para no desperdiciar las posibles diferentes iniciativas.

Devolución del microcrédito

No solo importa la cantidad, sino cómo vamos a devolverla. Y, para eso, conviene tener claro el plazo de devolución de un microcrédito. Aunque no se trata de cantidades menores, constituye un producto de financiación a corto plazo. De hecho, suelen tener un margen de 30 días para su devolución.

Si no cuentas con posibilidades para devolver el dinero solicitado en el plazo convenido, te recomendamos recurrir a otro tipo de alternativa de financiación. El impago de un microcrédito puede generar un endeudamiento progresivo que te sitúe en una situación peor que antes de pedirlo. 

Analizar la capacidad de devolución es fundamental entre los pasos previos a pedir un microcrédito.

Microcréditos para las dificultades financieras

Impactos como el generado por la pandemia han hecho necesaria la solicitud de microcréditos por parte de autónomos y pymes. Estos pequeños préstamos han resultado ser una vía de salida para la subsistencia de muchas empresas, en especial para esos negocios que no contaban con envergadura o recursos para soportar un envite de esta categoría.

Asesoría financiera profesional

Para fortalecer el proyecto de emprendimiento, lograr la financiación necesaria y tener unos inicios exitosos o una recuperación económica saludable, conviene asesorarse y con quienes de verdad entienden de esta materia.

No solo es necesario hacer una evaluación del contexto general del proyecto (mercado, competidores, capacidad económica, etc), sino también someterse a una revisión integral del mismo. 

El análisis objetivo del negocio debe ir de la mano del asesoramiento de expertos que puedan ver cualquier inconveniente económico ligado al mismo. Además, los riesgos de una financiación son menores cuando este tipo de productos se gestiona con entidades sólidas que ofrecen garantías y cuentan con una amplia trayectoria en el sector

Elige una empresa sólida para financiarte

No se trata de conseguir dinero rápido, sino de que las condiciones del microcrédito estén dentro de la legalidad y la cantidad solicitada llegue de la mano de una compañía seria. 

De igual manera que las entidades financieras analizan la seriedad del cliente e imponen unos requisitos para la aprobación del microcrédito, conviene que nosotros también analicemos a quién le pedimos ese dinero. 

Elige una empresa con unas condiciones de servicio claras, una atención al cliente adecuada y que sepa responder tus dudas en todo momento. Elige Fintya.